Donde dije Digo……
Una ocasión más que nos brinda la egregia Vicepresidenta del país, para hacer memoria, no tanto histórica como histérica. Va a ser fácil de llevar a cabo la remembranza, porque podemos acudir a periódicos, videos. Incluso a nuestra propia maltrecha memoria política.
¿Recuerdan Uds. las controversias entre dije Digo y digo Diego?. La trayectoria del PSOE ha sido todo un compendio de estas situaciones. Desde la moción de censura que en su día hicieron a D. Adolfo Suárez –único político en este país en renunciar a su pensión vitalicia como presidente, y que luego tuvo que recular porque el cáncer devoró trágicamente a toda su familia cercana-, hasta la que montaron para no entrar en la OTAN –y meternos dentro luego-.
No voy a repasar cuestiones ya expuestas, pero permítanme centrarme en los españoles vestidos de militar que están en estos momentos saltando alegremente por los aires en Afganistán.
Para empezar, Dña Mª Fernanda –permítame la deferencia, ya que por un lado, pago su sueldo, y por otro, no le puse yo tan castizo nombre-, déjeme que le explique un par de cosillas sobre la guerra. Porque, aunque Ud. se olvide, eso, es una guerra, y a la guerra se mandan soldados, con los mejores pertrechos , equipamiento y formación. Y si no es de esa manera, casi mejor nos limitamos a servir los cafelitos en las reuniones y ya está.
Esos españoles que fueron a patrullar en un Líbano en ebullición, donde hasta el ejército israelí recula –y no olvidemos que como con otras tantas cosas, los israelíes nos dan sopas con honda en cuestiones militares-, en vehículos sin blindar, están bajo la conciencia de su gobierno. Los BMR con los que hacen sus rutas actualmente, hace ya años que no aparecen ni en los juegos de la Play Station de oferta.
Pero aún suponiendo que enviásemos profesionales del alto rango –que los tenemos- y el material adecuado –que también lo hay, pero no se sabe porque, no se da la orden de mandarlo-, lo que más hiere es pretender hacer creer al personal patrio, empezando por las familias de los soldados, que Su Jefe, y el anterior a Su Jefe –ya sabe, el afamado terrateniente- no ha participado en guerra alguna, sino que son ayudas de apoyo y de tipo humanitario.
Ande, sea buena, que luego le toca desdecirse. Mire, cuando D. Felipe nos metió en la OTAN, aceptamos una responsabilidad. Y la fragata dragaminas que enviamos al bloqueo durante la guerra del Golfo, fue eso, participación activa –aunque no funcionase el radar antiminas-. Cuando solicitamos ayuda de Inteligencia a Reino Unido o los USA, luego tenemos que responder igualmente, y no ponernos farruquillos, como hizo Mr. Talante al despreciar al presidente y a la bandera de la mayor potencia de este planeta.
Y por favor, Sra. Vicepresidenta, si desea hacer obras de caridad con el dinero de todos los españolitos, vuelva a los tiempos de las cuestaciones, con las huchitas, o si es más mega fashion, vuelva a abrir los centros de investigación que ha cerrado para parchear los deberes de economía de ZP. Y, o una de dos, devuelve a los soldados como prometió para vencer en su día al P.P:, o por lo menos, no los envíe con el equipo de la Srta. Pepis para casos de bronca.
Buena razón tuvieron con la chapuza que hizo D. José María con el asunto Yakolev y subsiguientes para poner el grito en el cielo. Nadie puede negárselo. Pero una cosa es transformar mágicamente las viviendas sociales en soluciones habitables -para el populacho, claro- y otra cosa es tener que enviar a unos padres, esposa o hijos los restos de un militar profesional que fue mandado a garantizar la paz y la ayuda solidaria y acabó no se sabe como en mitad de la guerra más cruenta de la actualidad.
Si esto también saben explicarlo, me descubro ante Uds.










