El teléfono móvil, ese invento.
Hace un par de meses que el que suscribe, viene recibiendo tandas de SMS Push, a 0,3 € el detallito.
Llevo 3 días peleándome con locuciones que me dan alternativas que no se acoplan a mi problema y algunas, ni tan siquiera entiendo que significan.
Diferentes señoritas de diversos acentos y nivel de preparación, han indicado métodos para paliar la situaciación sin éxito aparente.
Mi nivel de frustacón llega a a tal punto que he amenazado con dar de baja la línea.
Trabajo cara al público y he de reconocermo. Me enervan los chulos y sus amenazas. Pero que triste es , damas y caballeros, tener que llegar a ese punto para que te atiendan correctamente.
94 minutos en diferentes llamadas hasta dar con un ser humano que habla mi idioma, con un sentido del trato al cliente impecable y con un profesionalismo indudable.
Reitero que agradezco la ocasión que he tenido de dedicar 4 minutos a alabar y reconocer ante esta persona su atención. Por que es de justicia serrana el hacerlo con aquellas personas que se ganan su sueldo sobradamente. Y que se, por experiencia propia, que es aliciente para que siga haciéndolo así.
Ahora tenemos un cliente satisfecho y que así deja reflejo escrito de ello y que seguirá en la misma compañía.
Lastima de la hora y media perdida en llegar hasta Ud., Sra/ta. Oli.
Buen trabajo y ojalá que siga así.










