Las Mates, en sebastopolense

0 comentarios javierfurio Por javierfurio El 18 de mayo de 2010

Escuela de incultosCualquiera que se haya tropezado en los últimos tiempos con la Educación con mayúsculas, a continuación le quita a la letra “E” la altura privilegiada y la deja al nivel de la coma. Y es que la Educación, la que se supone se está difundiendo entre nuestros infantes y/o adolescentes, es el puzzle imposible que unos y otros nos han dejado y aún no saben por dónde ordenar.

LODE, LOGSE, LOTE, LOPE, LOLES o qué sé yo… Denle las siglas que quieran, pero al final, el gran logro de las sucesivas carajadas políticas de nuestros sucesivos gobernantes democráticos en lo tocante a Educación ha sido generar un nuevo estándard de joven desempleado: el LELO. Todos hemos visto vídeos en los que se les preguntan a adolescentes de todas las regiones, estamentos, credos y no credos, por cuestiones realmente elementales de Cultura General. Y, en un ejercicio de auténtica taruguez insensata, nos los pasamos por correo electrónico cual chascarrillo descuajeringante… “Jua, jua… Mira qué burros son que no saben ni quién escribió El Quijote”… Pero no son ellos los que han decidido dar asignaturas en inglés o en catalán, valenciano, gallego o euskera ANTES de que en la propia asignatura de Inglés, Catalán, Valenciano, Gallego o Euskera, se haya enseñado a hilar al menos dos frases seguidas -obsérvese mi falta absoluta de anti nacionalismo, por favor- en el idioma de rigor en cada caso. Está claro que nadie va ser capaz de sumar siquiera “two + two”  si antes no le han enseñado que “two” es “dos” en inglés. No hablo del chiste del día… En Valencia se llama “Coneiximent del medi” y me niego a recordar cómo se llama en inglés, versión ésta última que se imparte en algunos colegios de élite.

La realidad es mucho más cruel. Nos dice ésta que estos jóvenes no entienden qué significan palabras como “convivencia”, “tolerancia” o “libertad”, y sin embargo, se muestran expertamente versados en materias tan lúdicas como el Gran Hermano, el Primo de Zumosol, las operaciones de la Esteban o los picores de Julián Muñoz. Ninguno de ellos escribe entero un párrafo sin acortar al menos diez palabras y estoy por asegurar que buena parte de ellos romperían a la primera la mina de un lápiz si se atrevieran a usarlo… Llegará el día en que no sabrán por dónde se abre un libro. Estos mismos incultos chavales son los que votarán por nuestras pensiones cuando nosotros seamos ya decrépitos abuelitos, no lo olviden. Lo malo es que todos sabemos a qué lleva el bajo nivel cultural de un pueblo: al despotismo más exacerbado, a la indefensión más absoluta a manos de los gobernantes, sean del signo político que sean… De este estilo de gobierno sigue siendo máximo exponente -aunque quizás un poquiiiiito menos que antaño- el estadounidense, cuya población “premió” a la versión más sanguinaria de Bush hijo con la mayoría más escandalosa de la Historia de las Elecciones Presidenciales USA.

Y lo malo es que esto no lo ha hecho ni Garzón, ni Zapatero, ni Teresa Fernández de la Vega, ni Aznar, ni Rajoy… ni siquiera -si me apuran- Felipe González o Alfonso Guerra: Esto lo hemos hecho entre todos, unos por estupidez, otros por incompetencia, otros por falta de verdaderpo interés y los más, por una falta absoluta de visión de futuro. A mí me queda una reflexión únicamente por hacer: con la de veces que los políticos utilizan la palabra “futuro”, esa misma que al ser enarbolada emboba al que la oye -casi como con en cierto anuncio de colchones-, debería servir primero para dar al político que la usa un bofetón, por tener el cuajo de usarla así como le viene; y después, con el efecto refrescante y despabilador de la “serrana”, para meterle algo de responsabilidad en la cabeza y, sobre todo, en manos y pies… y ponerse a caminar hacia un sistema educativo DE VERDAD.

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