El aniversario de la tragedia de Spanair da, informativamente hablando, sólo para un Telediario pero, por lo que se ve, ni para cerrar la investigación ni para compensar a los perjudicados aunque sea de forma temporal… Con lo rápido que anunció De la Vega el recurso contra la absolución de Camps… Y mientras tapamos la ineptitud con homenajes, que los males son menos o al menos lo parecen.
Los más osados y, a juicio del chiringuito fáctico-político-mediático vigente, políticamente incorrectos llaman a esta nueva suerte de cortina de humo “moda 11M” o “Síndrome de Atocha”. Yo no iré tan lejos porque, entre otros motivos, no me puedo alinear con semejante forma de vomitar exabruptos… y es que con la muerte, sea o no en masa, sea o no por la acción asesina de unos desalmados, ni se puede caer en la trivialización ni en el uso y abuso desmedido para satisfacción de fines políticos, ni a favor ni en contra de gobierno, tendencia o personaje público alguno. Eso vaya por delante.
Claro, que este principio implica, casi necesariamente, que tampoco transijo con las campañas mediáticas al uso cargadas de espectáculos lacrimógenos quasi-hollywoodienses (o jolivudienses, úsese a gusto del consumidor) a los que nos está acostumbrando la maquinaria propagandística zapaterista… Que por cierto, parece que ni con sus deudos cumple ya como es debido José Luis, a tenor del pollo “yanoteajunto” entre el superimperio PRISA y el Ejecutivo que más habla y menos “ejecuta”, esta vez por “quítame allá esas teles privadas”. Pero volvamos “a lo nuestro”.
Toda esta batería de “balazos” viene a cuento de la cobertura televisiva, prenso-papelera e internauta que se ha taladrado durante al menos una semana al pairo del aniversario del accidente de Spanair en Barajas, muy bonita, muy sentimental, muy “rosa”: el almendro, las lágrimas, las víctimas, los reportajes a fondo… y a otra cosa mariposa. Rosas en el mar y una misa, eso es todo lo que han recibido supervivientes y familiares de fallecidos a día de hoy, excepción hecha del acostumbrado “mensaje de condolencia”, muestras de solidaridad y demás palmaditas en la espalda.A buen seguro que todos ellos cambiarían todos los reportajes, homenajes y muestras solidarias por una sola cosa: una explicación.
Que como dijo el otro, manda huevos que en un año no hayamos sido capaces no ya de reparar mínimamente la pérdida de unos y las heridas de otros, sino tan siquiera de cerrar de forma más o menos definitiva una investigación que toda cabeza pensante coincide en señalar que no comporta tanta complicación… ¿Tapando la incompetencia otra vez, quizás? Pues eso: con lo rápido que anunció De la Vega el recurso contra la absolución de Camps… Pedrojota, ayúdales tú, anda…


