En la era de las abreviaturas, de los “hashtags” y los perfiles del Facebook, éste debería ser el resumen de la actualidad política que a unos ahoga en la desesperanza de la inactividad forzosa y a otros los mantiene en la abundancia del choriceo a costa, por supuesto, de los primeros. Y es que sobran chorizos y falta pan, y más que nunca, lo segundo es consecuencia directa de la acción despiadada de los primeros.
El llamado “matrimonio de Europa”, Merkozy -ya saben, la cópula entre Merkel y Sarkozy- se ha deshecho por el hartazgo de la alemana, con su cara de Bulldog ella, entre tanto “enchufao” viviendo a costa de las subvenciones comunitarias. A los españoles ya ni nos miran a la cara en Bruselas, porque si lo hacen, es para cruzárnosla: “os damos la pasta para pescar y os lo gastáis en macro conciertos y asociaciones de gays en Mozambique”, parecen decir con impertérrita cara de perro nórdico.
Y lo malo es que ni siquiera podemos rebelarnos porque, sencillamente, tienen más razón que un santo. Hemos lapidado -y seguimos en ello- nuestros dineros en programas de dinamización que, lejos de dinamizar nada, lo único que hacen es dinamitar las arcas del Estado. Y para arreglarlo, uno que ahora asegura que “yo sólo pasaba por allí”, como si nunca hubiera sido nada menos que el vicepresidente del Gobierno, tiene las ideas geniales AHORA, o sea… Ocho años ha tardado el mochuelo en despertar de la sopa boba. “Que quitaré las diputaciones, que sobran; que les meteré caña a los bancos, oiga, que se lo juro”. Pues lo podías haber hecho antes de que a un millón de familias españolas dejaran de ver una nómina -una tan sólo- pasar por la puerta de casa.
Y el otro, se apunta ahora en las elecciones del 20N al efecto “Obama” -¿recordáis que era el que nos iba a salvar a todos de los males en los que nos había metido “Ansar”?- Pues eso, más de lo mismo. Más pan y menos chorizo es lo que nos hace falta, o si lo queréis en versión “twitteriana”: #+pan #-chorizos.




Por lo menos parece que la justicia empieza a hacer algo, me ha sorprendido ver al de los trajes y al Yerno del otro imputados com se merecen ¿conseguiremos de verdad que se haga justicia con tanto mangante??
Ojalá, en serio… Pero desgraciadamente, me parece que sólo son un par de cortinas de humo para taponar la herida, mucho más profunda y más grave de lo que estas “grietas” dejan ver… Pero reconforta, la verdad es que sí.