Desde que “Spok” Ibarretxe le tocó las narices a Zapatero con su famoso Referendum, se ha puesto de moda hacer cosas inútiles para “salir en la tele”. Y si no, que se lo digan al superjuez Garzón con lo de Franco -vaya guasa llevan los puñeteros fascistas con el ridículo que se está haciendo-. Pues ahora va y le toca a Arenys de Munt y su referéndum por la independencia de Cataluña.
Y no se engañen: es una chorrada populista que no la apoya nadie, o casi nadie. ¿Alguien ha oido a algún gerifalte dar una sola muestra de apoyo a la iniciativa de este pueblo catalán? Nada, o mejor dicho, nadie. Todos, incluso los más nacionalistas, salen en las tertulias radiofónicas y las pilladas callejeras “aquítepillo aquítemato” a micrófono abierto quitándole importancia al hecho, pero siempre en plan “a mí no me miren, que yo no hago esas cosas”… Cuánta boca y qué poca valentía hay en este país, coña…
“¿Para qué?” Se pregunta media España… “para tocar los cojones, que siempre queda algo”, responde la otra. Pues sí. Otra cortina de humo. Piénsenlo: mientras se preocupan los catalanes de autocomplacerse con una rotunda victoria en un referéndum que no sirve absolutamente para nada, no piensan en qué destino tienen los 120 euros que están a punto de pagar de más para remediar -que no solucionar- esta crisis que ya nos dicen desde Bruselas, nos va a tener rezando a la Virgen del puño más que a los demás europeos. La comedia nacional vuelve a salir a la palestra.
Y lo bueno es que lo del “13S” (qué manía de confundir las fechas con tiradas de la guerra de barcos) no sirve ni para la autocomplacencia de los independentistas, porque no olvidemos que la participación fue de tan sólo un 40%. Eso significa que hubo un 60% de la población en edad de votar a la que el referéndum no logró convocar. No es descabellado pensar que los que tuvieran interés en hacer saber su apoyo a la Independencia se movieran de la poltrona para expresar su deseo, como tampoco lo es evidenciar que los faltos de dicho interés se quedaran en casa atendiendo temas realmente importantes… Un 60%, repito…


